¿Dudas sobre los rellenos faciales? ¡Te lo contamos todo!
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¿Dudas sobre los rellenos faciales? ¡Te lo contamos todo!

Cuando de mejorar la apariencia del rostro se trata, surgen en nuestra mente preguntas relacionadas con el tipo de tratamiento que más nos conviene. Y es que cada vez más surgen nuevas alternativas para lograr resultados fantásticos sin necesidad de pasar por el quirófano o someternos a una anestesia general.

De hecho, un estudio realizado por la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), indica que el 92% de los pacientes que busca mejorar los signos de la edad, es tratado con rellenos dérmicos. Los hay de diferentes tipos y se aplican según las necesidades de cada paciente en particular y lo que más destaca de estos tratamientos es que, de forma muy rápida y sencilla, son capaces de corregir arrugas; aumentar el volumen de los labios y hasta mejorar el contorno facial.

¿Cuáles áreas del rostro se pueden mejorar con un relleno dérmico?

Los productos inyectables para fines estéticos, en general, son útiles para:

  • Borrar líneas de expresión y arrugas muy marcadas.
  • Rellenar cicatrices deprimidas, para disimularlas.
  • Aumentar los labios, mejorar su delineado, corregir alguna imperfección en esta zona o borrar las arrugas del contorno labial.
  • Mejorar la definición del contorno de la mandíbula y el mentón. El procedimiento tiene como objetivo lograr un rostro más armonioso y rejuvenecido.
  • Rellenar mejillas y pómulos, que con el paso del tiempo pierden volumen, produciéndose flaccidez y dando lugar a que los surcos nasogenianos luzcan más marcados.
  • Rejuvenecer, tensar e iluminar el rostro de forma general.

Tipos de rellenos faciales

Algunos de los rellenos que se aplican hoy en día con propósitos estéticos,  ya han sido utilizados con fines médicos desde hace décadas. No obstante, conforme pasa el tiempo y nacen nuevos adelantos científicos, aparecen productos con nuevas características y composiciones, que los hacen más potentes en cuanto a los beneficios que aportan a la apariencia de la piel. Los rellenos faciales más populares y aceptados por el gremio médico son:

  • Ácido Hialurónico. Es uno de los productos más utilizados para aportar volumen, reafirmar y rejuvenecer diferentes zonas del rostro (aumentar labios, eliminar líneas de expresión, etc.) Tras infiltrar el ácido hialurónico mediante pequeños pinchazos, los resultados son inmediatos y tienen una duración de un año. Existe la posibilidad de revertir sus efectos si el paciente no queda conforme con los resultados.
  • Prophilo. Se trata de un ácido hialurónico de última generación, es altamente concentrado y posee cualidades de bio-remodelación, con un doble efecto: hidratación, mediante la estimulación de la propia producción de ácido hialurónico y mayor firmeza del tejido. Todo ello contribuye a iluminar la piel así como a definir y remodelar el contorno facial.
  • Inyecciones de Colágeno. Durante años, la aplicación intradérmica de colágeno ha sido empleada para disimular las arrugas, líneas de expresión y cicatrices. Suele ser un tratamiento que se combina con otros procedimientos estéticos para minimizar los signos del envejecimiento.
  • Lipoimplantes (Injertos de grasa). Este tipo de relleno se realiza con grasa extraída del propio paciente, infiltrándola en las zonas a tratar para aumentar el volumen, mejorar las proporciones faciales y revitalizar la piel. El implante de tejido adiposo puede, por ejemplo, utilizarse para mejorar las proporciones faciales de forma global; complementar una rinoplastia para perfeccionar la estética de la nariz o sustituir las prótesis sintéticas (implantes sólidos) en el caso de que se busque mejorar el contorno del mentón y la mandíbula.
  • Polímeros biosintéticos. Entre este tipo de rellenos, encontramos:  
  • Ácido poliláctico.  Se trata de un gel inyectable que es biocompatible (no genera rechazo por parte del organismo) y, aunque se reabsorbe completamente, presenta una durabilidad de dos años, aproximadamente. Es especialmente útil para rellenar arrugas profundas, surcos y depresiones; eliminar la flacidez de la piel; rejuvenecer el contorno de ojos; corregir el hundimiento de las mejillas o dar volumen a los labios. El ácido poliláctico estimula la producción de colágeno propio, de esta manera se obtiene el efecto relleno.
  • Artefill. Es un relleno de carácter permanente, compuesto por colágeno y microesferas de polimetilmetacrilato. Es especialmente utilizado en el rejuvenecimiento de la zona perilabial: pliegues nasolabiales y, en general, en el relleno de las arrugas. Entre sus ventajas destaca su doble efecto: En primer lugar, de forma inmediata otorga volumen al tejido, eliminando las arrugas gracias al colágeno. En segundo lugar, las microesferas estimulan la producción de colágeno por el propio organismo.
  • Radiesse (hidroxiapatita cálcica). Es una sustancia que tiene la capacidad de ser reabsorbida completamente por el organismo; estimula la producción natural de colágeno; ayuda a reponer el volumen en aquellas zonas en las que se haya perdido; estimula la regeneración de la piel; genera un efecto lifting y ayuda a redefinir el contorno facial. Tiene una duración aproximada de un año.

Para poder ofrecer un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente, el especialista en medicina estética realizará una evaluación personalizada, en la que determinará la técnica y los productos adecuados para cada situación.